Reflexión y acción: Día Internacional del Migrante en Nueva York
Reflexión y acción: Día Internacional del Migrante en Nueva York
Este 18 de diciembre de 2024, en el emblemático Puente de Williamsburg, tuve el privilegio de ser parte de un evento profundamente significativo que marcó el Día Internacional del Migrante. Desde mi experiencia como periodista y participante, puedo decir que este encuentro no solo celebró nuestras raíces, sino que reafirmó el poder de la unidad en un momento crucial para las comunidades migrantes en los Estados Unidos.
Uno de los momentos clave fue la firma de un convenio entre Jorge Paz, cónsul de comunidades del Consulado General de México en Nueva York, y el Concejo de Pueblos Originarios. Este acuerdo busca garantizar los derechos y recursos esenciales para nuestra gente, sin importar su estatus migratorio. Fue un recordatorio vibrante de que la comunicación, la fraternidad y el diálogo social son fundamentales para construir sociedades más justas y equitativas, especialmente en una ciudad tan multicultural como Nueva York.
La participación de líderes comunitarios y funcionarios elevó el mensaje de la jornada. Joaquín Pastrana, cónsul adscrito, enfatizó la importancia de la organización social en la defensa activa de los derechos humanos, destacando las crisis actuales en esta materia. Por su parte, Manuel Castro, encargado de asuntos migratorios, lanzó una advertencia sobre los riesgos que enfrentan las familias migrantes ante posibles cambios en las políticas de inmigración. Especialmente en este periodo, con la amenaza de que Nueva York pueda perder su estatus de ciudad santuario, las palabras de Castro resonaron como un llamado urgente a la acción colectiva.
El mensaje central del evento fue claro: la unidad es nuestra mayor fortaleza. La política de división ha sido históricamente una herramienta para el control y el sometimiento. Hoy, la comunidad migrante debe responder con una visión renovada de colaboración, superando las barreras del divisionismo. Solo a través de la unidad podremos generar los cambios necesarios no solo en Estados Unidos, sino en todo el continente, desde México hasta la Patagonia.
Como periodista, reafirmo mi compromiso de comunicar e inspirar. Nuestra misión es construir oasis de paz en lugar de alimentar las fuentes de estrés que nos rodean. La transformación es posible si la comunicación sirve como un puente hacia el progreso colectivo. Hoy más que nunca, la voz migrante debe hacerse escuchar, recordando que el futuro se construye con solidaridad, acción y esperanza compartida.
Erick Xavier Huerta
UNOXUNO Opinión y Libertad
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