Hipocresía histórica: cuando se condena la violencia y se celebra la revolución
Hipocresía histórica: cuando se condena la violencia y se celebra la revolución Por Erick Xavier Huerta Hoy, en la ceremonia por la Revolución Mexicana, la presidenta afirmó con solemnidad: “Quien convoca a la violencia se equivoca”. Es una frase cómoda, de alto impacto retórico; una frase que suena bien en un podio colmado de banderas y palomas. Pero su contundencia moral exige un examen honesto: ¿qué hacemos entonces con la historia de México, forjada también en armas, sangre y sacrificio? ¿Quién decide qué violencias fueron “legítimas” y cuáles son “equivocadas”? La pregunta no es retórica. La nación entera está construida sobre episodios donde la vía armada fue la única respuesta posible para romper con regímenes opresores. Hidalgo, Morelos, los liberales de la Reforma, los revolucionarios de 1910: sus «levantar en armas» cambió las condiciones de poder y reconfiguró la vida pública. Dejar eso fuera de la memoria es falsificar la historia. Pero celebrarlo sin reconocer sus cost...