Tratado comercial con armas y violencia en América del Norte.

    Tratado comercial con armas y violencia en América del Norte. 




Pienso que el aumento de bienes y servicios en el país dependerá mucho en parte ahora de poner énfasis en el desarrollo económico, con lo que tenemos para detonar entonces sí nuestras aspiraciones de progreso comunitario, regional, nacional y continental. 

Carlos Fuentes llegó a escribir “después del 11 de septiembre del 2001, la América Latina ni siquiera es patio trasero. Es sótano de los olvidos”.

La FAO indicó que cuando menos México debería producir el 75% de los alimentos requeridos, para garantizar la seguridad alimentaria. La promesa de la cuarta transformación era seguridad alimentaria, y con López Obrador hubo hambre y también sed, y no solo de alimentos y agua, sino también de justicia y democracia. Se proyectaron los homicidios como nunca antes en toda la historia de México. Y con ese legado llegó Sheinbaum a presidir la crisis. 

Hoy, bajo el gobierno de Sheinbaum, y con la presunción del secretario de economía de ratificar el tratado de libre comercio, en todo el país agricultores y campesinos se alzaron en protesta porque no son escuchados y porque están hartos del abandono que hace el gobierno al campo. 

Campesinos alzaron la voz porque están hartos, y así tomaron las carreteras del país. 

La economía de los Estados Unidos de Norteamérica es significativamente más grande que la de México. Hablemos que la proyección del PIB de Estados Unidos de Norteamérica espera alcanzar los $30,5 billones mientras que el PIB de México ronda los $2 billones de dólares. Por eso, la ventaja competitiva en términos de negociación siempre va por delante a favor de Estados Unidos de Norteamérica. Eso podría explicar por qué no tenemos el mismo desarrollo que ellos en términos de infraestructura y calidad educativa. Y es que esperaríamos mayor decencia en nuestro desarrollo republicano. El crecimiento no ha dado parte al desarrollo económico ni el desarrollo que tenemos ha dado parte a potenciar el crecimiento económico. ¿Qué está pasando?

México no es un país bilingüe. A pesar de vivir de las remesas, y de que muchos paisanos viajan a Estados Unidos de Norteamérica y se establecen de por vida, muchos no aprenden inglés, y ya son las nuevas generaciones y los dreamers quienes comienzan a hacer estos cambios propios de haber nacido allá y convertir a la madre patria de sus padres en una segunda cultura que les acompaña, que les da soporte en identidad para vivir en una tierra multicultural. 

Ahora Marcelo Ebrard compareció en el Senado presumiendo que el tratado de libre comercio continuará. Pues claro, es una de las armas de la potencia geopolítica de Estados Unidos de Norteamérica para comandar en su continente y regular a México en muchas cosas, pues México depende enteramente toda su economía del intercambio comercial con Estados Unidos de Norteamérica. EUA no va a socavar la región ni a poner vulnerable ninguna de sus fronteras menos en estos tiempos de estrés geopolítico y de las implicaciones que tiene la economía con uno de sus mayores socios comerciales. Mayor integración económica implica necesariamente mayor pacto político. 

México sigue viviendo una situación vergonzosa por la cruel violencia que está ocurriendo por el auge del crimen organizado, que penetra instituciones, que se apropia de municipios, que se apropia de partidos y burocracia. Al tanto, el auge de esta problemática es una implicación directa a la irresponsabilidad de Estados Unidos de Norteamérica, que vela mucho por la seguridad mundial, pero que a nuestro país, su principal socio comercial, deja que lleguen miles y millones de armamentos, de forma clandestina, que propicia que nuestro país parezca que está en guerra sin declararse como tal en esta situación. Y esta misma crisis es lo que está provocando es un mayor enriquecimiento de los Estados Unidos de Norteamérica que por la vía ilegal venden al mayoreo a grupos criminales y por la vía legal le venden al Estado para reforzar su policía y milicia. 

La propia posición geográfica de México siempre ha sido atractiva para prometer un impulso sin precedentes en la economía nacional. Desde López Portillo se prometía que estaríamos acostumbrados a administrar la abundancia por el petróleo, por haber hallado el yacimiento petrolero más grande en el mundo. No pasó. Creció la pobreza y creció la corrupción. El gobierno perdió adeptos, se perdió el sentido de Estado, se perdieron territorios a manos del crimen organizado, y los homicidios escalaron hasta prometer una era de oscuridad e ignorancia.

Con Peña Nieto, otra vez vino el discursos propagandístico de la movilidad para fundamentar la gestión presidencial, y con ello, parte del proyecto y misión del nuevo aeropuerto de la ciudad de México, para impulsar importaciones y exportaciones. Pero con López Obrador, se echó para atrás. Al tanto, en gremios empresariales y foros se sigue presumiendo que la propia geografía de México logrará un milagro económico y pronto saltaremos a convertirnos en una de las diez potencias económicas del mundo. Sin embargo, la promesa sigue sexenio tras sexenio, con infraestructura deteriorada, malos políticos, mala distribución de la riqueza, auge de la informalidad, auge de la corrupción, de la impunidad y auge de falta de credibilidad y confianza en nuestras instituciones públicas. 

Según no hay crisis económica ni pandemia, y México sigue sin crecer. Muchos de los que están al frente de gremios empresariales siguen con fantasías apelando al discurso propagandístico del Estado Mexicano, sin hacer un análisis serio de lo que acontece y de la primordial importancia que tiene hoy dar un mensaje y un trabajo por la recuperación de la cohesión social. Sin cohesión social no hay comunidad y sin paz social no hay libertades, mucho menos habrá libertad comercial. En esta misma directriz importa hoy presionar a las autoridades para que hagan valer los preceptos de los acuerdos de la región que busca integrarse económicamente, pero con un primordial apunte, la imperiosa regla de que seamos considerados para crecer homogéneamente en la región, no con discrepancias ni tampoco con engaños ni faltando a las responsabilidades compartidas, pues de lo contrario, seguiremos en el estancado crecimiento económico que inhibe fundamentalmente nuestro desarrollo.

    Erick Xavier Huerta S. 

#ActúaAhora —Erick Xavier Huerta

Periodista, Consultor y Promotor de Desarrollo Sostenible

Consultor en Semiología de la Vida Cotidiana | Coach en Liderazgo

Socio Consultor en 'The John Maxwell Team' | Maestro e Instructor en la filosofía de Sana Tu Vida de Louise L. Hay

Agencia 'Transfórmate' Consultoría & Coaching 


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