Morena y su segundo piso, entre traiciones, mentiras, robos, corrupción y masacres.
Morena y su segundo piso, entre traiciones, mentiras, robos, corrupción y masacres.
En el segundo piso de la cuarta transformación, hay crisis en el bastión donde se supone se estaba articulando la lucha por el cambio en el estado de Guanajuato que ha estado gobernado por el PAN, y que se presumía dejaría de ser panista y ahora sería morenista. Pero eso no ha sucedido. No ha sucedido, entre otras cosas, por el abuso de quienes ostentan controlar el partido de forma facciosa y arbitraria.
En Salamanca donde está una de las importantes refinerías del país, ha vivido azotes por parte del crimen organizado desde que gobierna morena ahí, con la promesa de López Obrador de apoyar a Salamanca, porque de ahí es su compadre Prieto. Pero no se ha erradicado ni el huachicol ni la violencia y ya no gobierna Calderón ni García Luna. ¿Qué pasa?
Beatriz Hernández tuvo traiciones en morena, porque cuando dejó de servir a los intereses, buscaron desecharla, entre otras cosas porque quería más poder, seguir en el poder, y los Prieto dijeron «es suficiente», ahora había que apoyar al ahijado de López Obrador, que dicen que en morena no hay nepotismo, ni tampoco influyentismo. César Prieto se convirtió en alcalde, tuvo malos resultados, pero aún con eso y considerándose prócer de la democracia e hijo del legado de Madero, buscó la reelección, que a él sí se le permitió y gozó de mejor suerte que su antecesora Hernández cuyo pecado capital parece no haber formado parte de las familias que se apoderaron de morena.
Hoy César Prieto, dice pedir apoyo a la presidenta Sheinbaum y a la gobernadora García para que se pueda conseguir seguridad pública para Salamanca, a raíz de una nueva masacre en Salamanca, a gente que estaba jugando futbol soccer, en vísperas de que la cuarta transformación presuma ser anfitrión del mundial de futbol soccer. Estos son los síntomas más reveladores de la falta de resultados que han tenido los gobiernos de morena. Más en Guanajuato que se ha venido esperando poder ganar el bastión para morena, quitarlo de manos de panistas, aunque los que ostentan el mayor control faccioso y arbitrario sean justo los que saltaron del PAN a morena a considerarse los más fieles de López Obrador.
A López Obrador nunca le pareció importante Guanajuato, tal vez por un pacto moral de respetar el bastión donde vive uno de los expresidentes de México, Vicente Fox.
López Obrador no metió mano política en Guanajuato, simplemente se quedó observando cómo Emmanuel Reyes Carmona, que hizo campaña por Sinhué y Anaya, saltó a morena ahora para promover a su esposa como alcaldesa actual de Villagrán, a su hermana de diputada, y a sus amigos y cuates como regidores, candidatos, diputados. Y por el otro lado, Sheffield, que impulsa a otros que vienen del PAN, como Sámano, alcalde de Salvatierra que tiene y ostenta pésimos resultados. Con todo eso y sus aliados en el partido, no parecen permear en el debate público ni mucho menos.
Bueno, es que ya no gobierna Calderón, ni tampoco está García Luna. ¿Qué pasa? ¿Por qué entonces sigue la violencia? López Obrador prometió que acabaría con la violencia y la corrupción, e incluso dijo varios disparates al final de su gobierno— como que México ostenta tener el mejor sistema de salud del mundo. Y que acabó con la corrupción. Sin embargo, el legado de López Obrador es ser uno de los sexenios más violentos del mundo, tal vez porque la violencia comenzó desde sus propias mentiras solamente buscando tener votos y poder para enquistarse en el poder. Lo lamentable, es que su hijo Andy pensó que podría montarse en esa infamia y hacer y deshacer a su antojo como ha venido haciendo, pero sus propias limitaciones en su ejercicio político lo han dejado al desnudo totalmente, teniendo que recular y esconderse del debate y de los medios porque no goza de consistencia discursiva, y porque su visión del mundo choca con la visión obtusa que estuvo manejando en su discurso su papá, cosa que ha puesto de cabeza a todos los actores de morena que ya no pueden operar ni moverse sin ser vistos como hipócritas y desvergonzados, caso notable el de Fernández Noroña.
La cuarta transformación, no desmanteló al Cartel de Santa Rosa de Lima, ni acabó con la corrupción. Hoy se presume estar construyendo el segundo piso de la “transformación” que solamente parece aplicar en los que se cambian de playera azul y roja a ponerse chalequitos de color morado. A pesar de todo, el ex presidente López Obrador escribe su nuevo libro «Grandeza».
Sheinbaum, tendría menos interés en apoyar que morena gane en Guanajuato, si hay de facto un respeto a Vicente Fox y su figura política sobre la entidad, o que tenga menos interés en apoyar aquí porque los de su partido que ostentan el control arbitrario y faccioso y mezquino, no son de su agrado ni son confiables. Porque Emmanuel Reyes Carmona es aliado y socio de Marcelo Ebrard que buscaron desacreditar su candidatura. O Sheffield que fue consentido por Obrador, que dejó la titularidad de la PROFECO a medio término para competir por la alcaldía de León para perder y regresar al gabinete federal cuando quiso, y que sigue sin tener legitimidad frente a fundadores y luchadores por el cambio en Guanajuato porque nada más ha convenido a su oportunismo de seguir en el poder con el partido que sea a costa de lo que sea. O Prieto (papá), que también fue consentido de Obrador, porque le administró la rifa del avión presidencial y luego supuestamente hizo buen trabajo en devolver al pueblo lo robado en el gabinete presidencial.
Así, César Prieto dejó al descubierto la mezquindad en la política, Sheinbaum pone atención donde le conviene, y tuvo que pasar esta masacre y tuvo que salir el alcalde a pedir ayuda, porque al parecer es de los marginados. Marginado como Sheffield, que según le encargaron votos a Sheinbuam y perdió la encomienda y eso le costó ya no estar en el gabinete del gobierno federal y quedó colgado así de una senaduría plurinominal al igual que Reyes; después de cómo metieron mano y ensuciaron de corrupción el proceso de candidaturas, imponiendo entre otras cosas a Alma Alcaraz como candidata a la gubernatura y que hoy es una delegada de los programas sociales del gobierno federal, como si fuese fantasma en la política local.
Deja tus conclusiones.
¿Qué sigue?
Erick Xavier Huerta
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