La promesa de los pobres y la realidad de los precios
La promesa de los pobres y la realidad de los precios Durante años, el discurso oficial repitió una idea seductora: “primero los pobres” . Era una consigna poderosa porque apelaba a la justicia, a la dignidad y a la reparación histórica. Pero hoy, en la vida cotidiana de millones de mexicanos, la realidad golpea con una crudeza difícil de maquillar: todo está más caro. El jitomate, la gasolina, la canasta básica, el transporte, los servicios. La promesa de alivio se convirtió en una economía de asfixia. La contradicción es evidente. Un gobierno que se presentó como defensor de los sectores más vulnerables terminó dejando al ciudadano común en una situación más frágil frente al aumento sostenido de precios. El problema no es solo que los costos suben; es que suben en un contexto donde el salario no alcanza, la política pública no compensa y la narrativa oficial insiste en negar la magnitud del daño. Así, la inflación deja de ser una estadística y se convierte en una experiencia ...